He realizado una entrevista a una mujer joven que en su día sufrió una desagradable experiencia en su instituto, no sólo con sus compañeras si no también con el profesorado, que en su momento no supo comprender la situación. Afortunadamente cada día somos muchísimos más los profesionales de los centros escolares e institutos a los que nos preocupa la formación del ser humano como persona moral además de sus conocimientos académicos. Pero también se hace necesario que el alumno/a que tiene problemas pida ayuda e insista ante toda la comunidad escolar, como deja claro la entrevistada, que reivindica su derecho a ser como es en todas las facetas de su vida.
- ¿Qué es para ti el acoso escolar?
Para mi el
acoso se produce cuando una persona intenta propasarse con otra de manera
continuada y al final acaba consiguiéndolo.
También se
trata de hacer sentir a una persona que es inferior a ti haciéndole daño tanto
física como psicológicamente, en mi opinión todavía es peor el daño
psicológico.
- ¿Te consideras o has considerado alguna vez victima del Bullying?
Rotundamente
sí.
- ¿A qué edad comenzó tu mala experiencia?
Desde los 14 a
los16 años aproximadamente.
- ¿Cuáles crees que fueron las razones por las que llegaste a esa situación?
Comenzó cuando
mis propias compañeras de clase, cambiaron su actitud hacia mí al descubrir mi
orientación sexual.
- Visto desde el día de hoy ¿Piensas que tu experiencia fue tan negativa como la viviste o que tu percepción desde la edad adolescente te hizo magnificar la situación?
Realmente fue
angustioso, porque con aquella edad no sabía como hacer frente al problema.
- ¿En algún momento te sentiste culpable de lo que estaba sucediendo?
Sólo me sentía
culpable de no saber defenderme de alguna manera, porque ellas eran un grupo
numeroso.
- ¿Había alguien que encabezase la actuación del grupo?
Sí, por
supuesto estaban las cabecillas, que eran dos. Una era una “matoncilla de
instituto” y la otra el “perrillo faldero”, se apoyaban entre ellas.
- ¿Lo tienes totalmente superado? ¿Te resultó fácil?
Si lo tengo
superado, de hecho hoy en día se actuar frente a situaciones similares, que
alguna vez surgen en mi vida cotidiana. No me resultó fácil, plantarles cara me
daba mucho miedo.
- ¿Tuviste ayuda por parte de tu familia y de tus profesores/as?
Mi familia
intentaba ayudarme, pero dentro del recinto escolar poco podían hacer, además
tenía miedo de que su intervención generase más dificultades y de que ellos
también lo pasasen mal, tampoco quería que pagasen justos por pecadores. En
cuanto a los profesores, no encontré apoyo, mi tutor tomaba anotaciones de lo
que sucedía y hablaba con la Jefatura de Estudios pero no se tomaban medidas,
ni siquiera se molestaron en reunirse conmigo ni con las otras chicas, hasta
que me vi obligada a reaccionar.
- ¿Puedes relatar lo sucedido?
Todo empezó
cuando en mi clase se supo que a mi me gustaba una chica. Las mismas compañeras
que hablaban conmigo a diario y con las que tenía una relación de amistad,
empezaron a distanciarse y no tardaron mucho en hacerse un grupo en el que el
motivo de risa era yo. Al principio me molestaba, pero lo peor fue cuando
empezaron los abusos, empujones, insultos… llegaron a tirarme la mochila por la
ventana, unas tijeras a la cabeza, y en una ocasión me empujaron estando
apoyada en la ventana y casi me caigo abajo. La cosa iba a más, pasé todo el
curso de 2º de la ESO sufriendo desprecios y malos tratos por parte de este
grupo, en concreto de dos chicas que eran las cabecillas, las demás solo les
reían las gracias.
Mis notas
empeoraron, y empecé a faltar mucho a clase, cualquier excusa me servía para no
ir y evitar estar con ellas. El tutor tenía constancia de ello, lo dijo en
jefatura, y ni siquiera llegaron a
ofrecerme el cambio de clase para ver si así mejoraba la cosa. A final de curso
tenía 8 asignaturas pendientes, las cuales recuperé en septiembre sin ningún
problema porque en realidad yo no era mala estudiante.
En 3º de la
ESO, una de esas dos chicas se fue a estudiar a otro centro, mientras que la
otra seguía en el mismo instituto que yo. No nos pusieron en la misma clase,
pero aún así coincidíamos en la clase de Llingua, en la cual seguía metiéndose
conmigo. Tirándome cosas, faltándome al respeto, etc.
Un día de
vuelta a casa con mi hermana, venían detrás ella y su grupito de amigas, se
metían conmigo aunque ya no era nada nuevo, el problema fue cuando empezaron a
tomarla también con mi hermana por ser “La hermana de la desviada”. Ese mismo día, la empujaron y entonces me vi obligada a saltar, porque no quería
que ella pasara por lo mismo que yo. La chica que se metía conmigo se puso a
enfrentarse a mi (como no, con su grupo detrás) y de repente echaron a correr
todas. Cuando me quise dar cuenta corrían porque mi madre, que ese día había
venido a buscarnos al instituto, lo había visto todo y harta ya de que no se
tomaran medidas contra el abuso que a veces se prolongaba hasta la puerta de mi
propia casa, había decidido tomarlo por su cuenta… gracias a Dios no cogió a
ninguna de ellas, sino no hubiera acabado nada bien la cosa.
Después de
aquello y viendo que el centro seguía de brazos cruzados, en mi casa la
situación era muy tensa, mis padres querían poner fin a la situación y yo tenía
miedo de que ellos acabasen metidos en un problema.
Un día me
decidí, fui a hablar con ella, me empujó, y ya sea por la rabia, el miedo, o un
conjunto de todo, me lancé contra ella y tuvieron que separarnos.
En conclusión,
en jefatura me echaron la culpa a mí, puesto que yo había sido quien había dado
el primer golpe. Casi un mes de expulsión y castigos limpiando el patio los jueves
era lo que querían imponerme para ``Aprender a respetar a los compañeros del
instituto”, también querían que le pidiera perdón.
Me negué, salí
corriendo del centro y fui a casa de mi abuela (se negaron en rotundo a dejarme
llamar a casa, por eso me escape) mi abuela y mi tía se presentaron en el
instituto, hablaron con el Director y Jefe de Estudios de entonces. Por la
tarde también mis padres hablaron con ellos y todo quedó solucionado.
No se me
expulsó ni se me puso ningún castigo, porque amenazamos con denunciar al centro
por saber que yo estaba sufriendo Bullying y no tomar ninguna medida para
solucionarlo.
Tenían
constancia de lo que estaba pasando y decidieron darle la espalda al tema, pero
cuando decidí defenderme, la mala fui yo.
- ¿Por qué crees que una persona es capaz de acosar a otra?
Creo que hay
gente que realmente disfruta haciendo sufrir a otras personas, les gusta
sentirse superiores.
- ¿Qué consejo le darías al que pasa por tu misma experiencia?
Que no deje
que su situación llegue tan lejos, que en el momento que alguien intente abusar
de él o ella que corte por lo sano, pidiendo ayuda de forma seria,
entrevistándose directamente con el profesorado y la dirección del centro si
hace falta. Que sepa que no es el primero ni el último y que quedándose callado
no soluciona nada, habrá gente que quiera pisarle, pero sobre todo personas que
querrán ayudarle.
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